Un detector controla el nivel de producto a dosificar en la tolva superior, poniendo en marcha el elevador de cangilones cuando es necesario.
Durante el proceso de dosificación, el producto avanza por vibración desde la tolva superior hasta la tolva de pesaje, donde se calcula en todo momento el peso acumulado.
Podemos programar dos velocidades de avance o amplitudes de vibración distintas, una para realizar la primera parte de la pesada (grueso), y la segunda para afinar (fino), cuando ya estamos cerca del peso objetivo.
Además del cambio en la velocidad de avance, en el momento del afinado se baja automáticamente una barrera que solo deja avanzar producto por un lateral de la bandeja.
De esta forma podemos lograr un buen equilibrio entre velocidad de envasado y precisión en la pesada.
Ejemplos de aplicaciones:
- dulces
- chocolate
- frutos secos
- legumbres
- arroz
- piezas de inyección
- ferretería
- componentes electrónicos